Seguro que alguna vez te ha pasado: una pequeña grieta en la comisura de los labios, que escuece, se ve roja e incluso forma costra. Parece una heridita sin importancia, pero molesta al hablar, al comer y hasta al sonreír. Es lo que comúnmente llamamos boqueras, aunque su nombre técnico es queilitis angular.
A pesar de lo frecuentes que son, muchas personas no saben exactamente por qué aparecen ni qué hacer cuando se repiten con frecuencia. Por eso, como dentistas, no solo nos ocupamos de los dientes, sino también de la salud de la boca en su conjunto, y eso incluye los labios y su contorno.
En este artículo te contamos todo lo que necesitas saber sobre las boqueras: por qué aparecen, cómo prevenirlas, qué tratamientos existen y cuándo es importante acudir al profesional.
¿Qué son exactamente las boqueras?
Las boqueras son lesiones inflamatorias que se localizan en las comisuras de los labios. Su aspecto puede variar: en algunos casos se trata de una simple grieta seca, mientras que en otros se ve una zona enrojecida, inflamada o incluso con costras amarillentas.
Estas pequeñas lesiones pueden parecer inofensivas, pero resultan muy molestas. Pueden causar escozor, dolor al abrir la boca, sensación de tirantez e incluso sangrado si se abren al comer o hablar.
En algunos casos desaparecen solas en unos días. Pero si persisten o se repiten con frecuencia, conviene buscar la causa y tratarla adecuadamente.
¿Por qué salen las boqueras?
Las boqueras no tienen una única causa. De hecho, lo habitual es que aparezcan por una combinación de factores. A continuación te explicamos los más frecuentes:
1. Humedad constante
El contacto continuo con saliva (por ejemplo, al lamerse los labios o por el uso de dentaduras postizas mal ajustadas) favorece la irritación e infección de la zona. La humedad crea el ambiente perfecto para que proliferen hongos y bacterias.
2. Déficit de vitaminas
En especial de las vitaminas del grupo B (como B2 y B12) y el hierro. Este tipo de carencias son más comunes en personas con dietas muy limitadas, trastornos digestivos o personas mayores.
3. Prótesis dentales o maloclusión
Una dentadura postiza mal ajustada o una mordida incorrecta pueden hacer que las comisuras queden más cerradas o pliegues la piel, facilitando la acumulación de humedad.
4. Infecciones
Tanto fúngicas (por Candida albicans) como bacterianas (como el Staphylococcus aureus). Son especialmente frecuentes cuando hay inmunosupresión, diabetes o se usan corticoides o antibióticos con frecuencia.
5. Factores externos
El frío, el viento, la exposición solar prolongada o incluso productos cosméticos irritantes pueden resecar y dañar la piel de los labios y comisuras.
¿Cómo se tratan las boqueras?
El tratamiento dependerá de la causa concreta, pero en general, el enfoque incluye:
✅ Higiene y cuidado local
Mantener la zona limpia y seca es fundamental. Evita lamerte los labios o aplicar productos no recomendados (como cremas caseras o vaselinas sin control médico).
✅ Tratamiento antifúngico o antibacteriano
Cuando hay infección, se utilizan cremas específicas, normalmente con antimicóticos como el miconazol o antibióticos tópicos, según lo que determine el profesional.
✅ Reposición de nutrientes
Si se detecta una deficiencia de vitaminas o hierro, se puede complementar con suplementos o mejorar la dieta con alimentos ricos en estos nutrientes.
✅ Revisión dental
En caso de llevar prótesis o tener problemas de mordida, es importante ajustar correctamente la dentadura o valorar tratamientos ortodóncicos que eviten el contacto constante en las comisuras.
✅ Hidratación adecuada
Labiales específicos, sobre todo con efecto barrera y sin perfumes, pueden ser muy útiles para proteger la piel mientras se regenera.

¿Y si no se curan?
Si las boqueras persisten más de 7 a 10 días, o si aparecen con frecuencia, lo recomendable es acudir a consulta, donde podremos:
- Identificar si hay infección (fúngica o bacteriana)
- Valorar si hay causas locales como prótesis, mordida o mal cierre labial
- Detectar signos de déficit nutricional
- Derivarte al médico si sospechamos causas sistémicas como diabetes, anemias o alteraciones inmunológicas
No es raro que se confundan con herpes labial u otros problemas dermatológicos, así que es mejor no automedicarse y pedir opinión profesional.
Consejos para prevenir las boqueras
Aquí tienes algunas pautas sencillas que pueden ayudarte a mantener las comisuras de tus labios sanas:
- Mantén los labios hidratados, especialmente en invierno o cuando hace viento. Usa bálsamos labiales sin fragancia ni componentes irritantes.
- Evita lamerte los labios constantemente. Aunque al principio da sensación de alivio, en realidad reseca más la zona.
- Cuida tu dieta, incluyendo alimentos ricos en hierro (como carnes magras, legumbres y vegetales de hoja verde) y vitaminas del grupo B (cereales integrales, huevos, lácteos, etc.).
- Revisa tu dentadura o prótesis con nosotros de forma periódica. Un mal ajuste puede ser el origen de muchas molestias.
- Lávate las manos antes de tocarte la cara o aplicar productos en los labios, para evitar contagiar la zona con bacterias.
- Consulta si tomas medicamentos como antibióticos o corticoides con frecuencia, ya que pueden favorecer la aparición de hongos.
- Usa protección solar labial si vas a exponerte mucho al sol. La piel de los labios es muy sensible.
¿Qué puede hacer Oris Dental por ti si tienes boqueras?
Puede que sorprenda a muchos pacientes, pero las boqueras (también conocidas como queilitis angular) no siempre deben tratarse únicamente en el médico de cabecera o con cremas genéricas de farmacia. En muchos casos, el origen del problema es bucodental, y en Clínica Dental Oris contamos con la experiencia para ayudarte a solucionarlo de forma eficaz.
Durante la consulta, valoramos aspectos que a menudo pasan desapercibidos, como:
- Cómo cierras la boca y si existe un sellado labial correcto.
- La alineación de tus dientes y si hay contacto anómalo o desajustes en la mordida.
- El roce de prótesis dentales, que puede causar irritación en las comisuras.
- Signos de infección en encías o mucosas, que podrían estar contribuyendo al problema.
Además, abordamos cada caso de forma integral. Si lo consideramos necesario, coordinamos el tratamiento con otros profesionales de la salud, como médicos de familia o nutricionistas, para encontrar el origen y tratamiento más completo posible.
Conclusión
Las boqueras son mucho más que una simple molestia estética. Detrás de esas pequeñas grietas pueden esconderse problemas locales, infecciones o incluso carencias nutricionales. Lo bueno es que, con un diagnóstico adecuado y un tratamiento bien enfocado, se pueden solucionar de forma eficaz y evitar que se repitan.
En Oris Dental , podemos ayudarte a descubrir la causa y acompañarte en el tratamiento más adecuado. Porque cuidar tu boca va más allá de los dientes… y tu bienestar también empieza por una sonrisa sin molestias.
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